Este hito sitúa al centro médico como referente en Chile y Latinoamérica en cirugía fetal endoscópica, una técnica que permite intervenir al feto en la semana 27 para mejorar el pronóstico neurológico y motor.
Clínica Universidad de los Andes alcanzó las 40 cirugías fetales de espina bífida, marcando un nuevo hito en el desarrollo de la medicina fetal en el país. Este logro reafirma su liderazgo nacional en procedimientos materno-fetales de alta complejidad que buscan tratar malformaciones congénitas antes del nacimiento, ofreciendo una alternativa real para familias del sistema público y privado.
La espina bífida abierta, o mielomeningocele, es una malformación que ocurre cuando la médula espinal y la columna del feto no se cierran completamente durante el embarazo. Esta condición puede generar hidrocefalia, alteraciones motoras y daño neurológico progresivo. Gracias a esta técnica endoscópica es posible cerrar el defecto, disminuyendo la progresión del daño y mejorando la calidad de vida futura de los niños.
“Llegar a 40 cirugías no es solo alcanzar un número, sino consolidar un programa que hoy ofrece en Chile una respuesta concreta a un diagnóstico muy complejo. Esta cirugía exige una planificación exhaustiva y un equipo altamente coordinado, porque cada decisión tiene impacto directo en el futuro del niño”, explica el Dr. Masami Yamamoto, especialista en Medicina Materno Fetal de Clínica Universidad de los Andes.
Un programa de alta complejidad y vocación pública
Clínica Universidad de los Andes es el único centro en Chile que realiza esta cirugía fetal de manera endoscópica a pacientes de ambos sistemas de salud, recibiendo también derivaciones de distintas regiones del país. Esto refleja una vocación de colaboración público-privada y un compromiso real con el acceso a tratamientos de alta especialización.
El programa, activo desde hace ocho años, reúne a especialistas en medicina materno fetal, neurocirugía, anestesia, neonatología, enfermería, matronas y TENS, formando uno de los equipos más experimentados en la región.
El Dr. Felipe Moyano, neurocirujano de este equipo, comenta que “en estos casos no solo se cierra una lesión. Se busca proteger funciones primordiales para la vida del niño, como la movilidad y la autonomía. Esta cirugía puede cambiar significativamente el pronóstico en pacientes seleccionados”.
La cirugía materno fetal refleja la identidad de la Clínica: cuidar con rigor técnico y profundo sentido humano. La cirugía fetal endoscópica representa hoy una de las expresiones más avanzadas de la medicina del futuro, donde intervenir a tiempo puede transformar una vida.
“En medicina fetal, el tiempo también es parte del tratamiento. Detectar y derivar temprano marca la diferencia entre solo cerrar una lesión o preservar una función. Eso es justamente lo que impulsa esta cirugía”, señala el Dr. Yamamoto.




